Oslo Konserthus vista de foraCom Diálogos o evento foi por demais latino. A apresentação se trata de uma parceria Argentina-España pelas mãos de dois grandes, Rodolfo Mederos e Miguel Poveda. O primeiro é renomado bandoneonista (em perfeito dialeto del tango argentino) ou sanfoneiro como diríamos no Brasil, mas por alguma razão não soa da mesma maneira. O segundo é um intenso cantaor (em perfeito gitanês, se me permitem) como se chamam os cantores de flamenco.
Enfim, o idioma era o espanhol, tanto no palco como em grande parte da audiência, e foi algo estranho ver tal coisa em pleno inverno norueguês.
O espetáculo variou entre Mederos e Orquestra, a Mederos solo -impecável em Libertango- (ver vídeo) e Poveda à frente da Orquestra. Uma dupla de bailarinos de tango fez entrada triunfal em quatro temas (ver vídeo) e todos receberam merecidas flores das mãos da diretora do festival, que por certo tem pai argentino. Assim tudo se explica um pouco.
Por tanto, deleita a alma, e no meu caso acrescenta um amargo sentimento de nostalgia, vendo referências de duas das culturas que mais me influenciaram até agora, além da minha própria.
Cambalache (1934)
Que el mundo fue y será una porquería ya lo sé...
(¡En el quinientos seis y en el dos mil también!).
Que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos, valores y dublé...
Pero que el siglo veinte es un despliegue de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos en un merengue y en un mismo lodo
todos manoseaos...
¡Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor!...
¡Ignorante, sabio o chorro, generoso o estafador!
¡Todo es igual! ¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro que un gran profesor!
No hay aplazaos ni escalafón, los inmorales nos han igualao.
Si uno vive en la impostura y otro roba en su ambición,
¡da lo mismo que sea cura, colchonero, rey de bastos, caradura o polizón!...
¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón!
¡Cualquiera es un señor! ¡Cualquiera es un ladrón!
Mezclao con Stavisky va Don Bosco y "La Mignón",
Don Chicho y Napoleón, Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches
se ha mezclao la vida, y herida por un sable sin remaches
ves llorar la Biblia contra un calefón...
¡Siglo veinte, cambalache problemático y febril!...
El que no llora no mama y el que no afana es un gil!
¡Dale nomás! ¡Dale que va!
¡Que allá en el horno nos vamo a encontrar!
¡No pienses más, sentate a un lao, que a nadie importa
si naciste honrao!
Es lo mismo el que labura noche y día como un buey,
que el que vive de los otros, que el que mata, que el que cura
o está fuera de la ley...
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