El esapcio del tiempo, produce la ilusión de heridas que sanan. Pero un vuelo trae la vieja sensación más fuerte que nunca. Porque el espacio creado, las guarda en cajitas diminutas que no se ven y al volar, laten.
Duro para el corazón, pero necesario para que uno evolucione y vuele aún más lejos.
Se viene solo, así como solitarios son los vuelos. Y la masa arropadora que viene y vá, consuela, pero no llena. Tan inconsciente es el mundo como se nos presenta.
Cada universo encuentra su razón de ser y su trascendencia, por lo que se chocan, se esbarran, se destruyen y se difuman los unos a los otros.
En vano es questionar la naturaleza de tal constitución.... puesto que imposible es adentrar en otros universos, los más impenetrables territorios del mundo.


